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Día 98: Dejar fluir.

Es viernes. En este final de semana llego con un aire algo más positivo. Ni sabemos cómo serán los próximos días, ni prefiero ni quiero imaginarlo. Tal vez busquemos más allá de lo real y eso, sin duda, nos genere a la larga frustraciones.
 
La temperatura sube, parece entramos en el verano y, parece también, a no ser que el BOE lo cambie (en este caso imposible), es el último fin de semana en Estado de Alarma.
 

 
Me doy cuenta, que nuestra cultura nos lleva por una línea educativa, en la que pensamos que podemos ser capaces de controlarlo todo, que podemos conseguir cualquier cosa que nos propongamos, incluso aquellas que no están a nuestro alcance. Y así, esta generación nuestra, también está educando a nuestros hijos.
Forzar las cosas puede ser devastador, nunca deben forzarse, por lo que dejar fluir y que las cosas sigan su ritmo siempre es la mejor opción.
 
Cuando nos anteponemos y no dejamos que las cosas fluyan, que lleven su propio ritmo, acabamos por engañarnos primero nosotros y luego la gente que está a nuestro alrededor.
 
El proceso de fluir forma parte nuestro, de nuestro desarrollo personal. Forma parte de nuestro crecimiento y cuando en nuestro día a día forzamos, lo que sea, cualquier cosa, algo para que suceda tal y como deseamos, estamos tratando de manipular.
 
Sin dejamos que todo fluya y siga su cauce, disfrutaremos de las pequeñas cosas, viviremos en nuestro interior esa magia que hace que tengamos ilusión por las cosas.
 
➡️ Dejando que todo fluya y que nada nos influya, somos más conscientes de nuestra realidad, y alejamos a las preocupaciones y problemas.
 
Es verdad que muchos de nosotros tenemos la costumbre de querer controlarlo todo, lo que está en nuestras manos y lo que no está.
 
☝️ No podemos forzar a nadie a que sea uno de los participantes de nuestra historia, cada uno es libre de manejar y direccionar su camino.
 
Forzar las cosas siempre ha sido pan de hoy y hambre para mañana. A veces, sin darnos cuenta, llevados por la ansiedad o el deseo, tratamos de forzar las cosas para que ocurran como nosotros deseamos o queremos que sean.
 
👉 No nos damos cuenta de que las cosas que tengan que ocurrir, ocurrirán; lo que no, no lo será.
 
➡️ No forcemos conversaciones, atenciones, relaciones, amistades. Dejemos que todo fluya, que vaya a su paso, a su manera.
 
👉 Vive. No fuerces la vida. No luches ni remes a contracorriente. deja fluir.
 
➡️ Deja que suceda lo que tenga que suceder. Observa en silencio lo que sucede.
 
Deja que la vida fluya.
 
☝️ Permite aquello que es,  deja ir lo que no es o no tiene que ser.
 
Forzar la vida, es como intentar navegar obligando al mar que produzca olas, en vez de aprovechar el sentido en que está soplando el viento.
 
🔴 Forzar la vida es forzar los hechos para que encajen.
Deja que todo fluya y siga su camino, el que sea.

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