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Tu propósito eres tú.

Hemos comenzado otro año de nuestra vida. Inmersos nuevamente, casi todos, en ese mundo de excesos, de consumo, de ignorancia, que nos lleva, o por el que nos dejamos llevar, nos planteamos nuevos propósitos, metas, objetivos y alguna que otra ilusión para este nuevo camino. Vamos anotando en nuestro cuaderno, en hojas sueltas de papel, en pensamientos, hasta completar una gran lista de la que daremos cuenta negativa, normalmente, por estas fechas dentro de un año.
Terminar el año, decirle adiós, siempre es una oportunidad para ser conscientes de cómo estamos y cambiar lo que no está. Cambiar de etapa.
Quería decirte que el mejor propósito siempre tienes que ser tú.
Tú eres tu propósito en este año que comienza.
Tú eres tu meta y tu ilusión.

Para ello debes comenzar por cambiar aquello que no te gusta con la suficiente disciplina y compromiso como para finalizar el año próximo orgulloso de ti.
Si cambias cambiará todo lo que te rodea.
Comienza por aceptarte. Comienza por aceptar tu presente. Acepta tus circunstancias porque hay cosas que no se pueden cambiar, otras sí. Las que se pueden cambiar son aquellas que dependen directamente de ti.
Tu transformación depende única y exclusivamente de ti y esa transformación interna es la clave de la transformación externa.
2020 es año bisiesto, el año de la rata según el horóscopo chino. Me parece que, en ese inicio de década, podemos comenzar por buscar todo lo positivo que nos rodea e ir descargándonos de todo lo negativo. Busca el equilibrio, los cambios. Vivir más conscientemente.
Reconoce que eres el único responsable de tu felicidad.
Lo que ves es fruto de lo que piensas. Si piensas en negativo todo lo que te rodea lo veras en negativo. Si piensas en positivo todo será positivo. Toma el control de tus pensamientos.
Moldeamos nuestro cuerpo y también nuestro cerebro con cada uno de nuestros pensamientos y emociones.
Si somos capaces de cambiar nuestro estado interior cambiaremos nuestro exterior. Cada uno de nosotros vamos haciendo nuestra propia realidad.
Vive el Presente y no trates de modificarlo. No dejes a tus pensamientos ir hacia el pasado o que bailen en el futuro. Si te preocupas dejas de vivir el presente. Si te culpas por el pasado dejas de vivir el presente.
Enfréntate a tus miedos. Acepta el miedo.
Medita. Medita. Medita.
Agradece cada día.
Perdona y, sobre todo, perdónate por tus errores pasados.
Se consciente de tus fortalezas, pero también de tus debilidades.
Cree en ti.
Vivir el presente. Vivir serenamente.
Disfrutar de cada instante.
Sé paciente. Todo requiere su tiempo. a veces el resultado se obtiene a largo plazo.
Sé humilde. La humildad permite gestionar el éxito y las derrotas.
Localiza y abandona esos hábitos autodestructivos.
Define tu futuro. Dónde estás y dónde quieres llegar.
Mira hacia atrás solo para agradecer y perdonar, incluso a ti mismo.
Mira hacia delante, siempre con optimismo y esperanza.
No fuerces nada. Deja que todo fluya. Lo que tenga que ser será, lo que no no lo será.
Nunca te rindas.
No lleves la misma vida de siempre.
Busca lo verdaderamente importante.
Fíjate una misión. Reconstrúyete cada día.
Aprende a decir NO. Defiende tu tiempo.
Dedica más tiempo a lo que de verdad importa.
Despídete de todo aquello que te hace sentir mal. De todo aquello que te está quitando vida.
Fíjate en las cosas. Presta atención.
Atiende tu mente, tu cuerpo y tu espíritu. Lo agradecerás en el futuro.
Mira en tu interior. Crea la imagen de cómo quieres verte.
Piensa en lo que quieres. Persíguelo.
No te distráigas.
Acepta que eres impermanente. Todo tiene un inicio y un fin. Nacemos y morimos.
Nunca pospongas las cosas importantes. Que la pereza o la desidia no te impidan llevar el timón de tu vida.
¿Quién eres? ¿Qué sentido tiene tu vida? ¿Cuál es tu propósito de vida? Contesta.
Cambia tu mente, cambiarás tu cuerpo y también tu vida.
Transfórmate.
Cambia tu interior y adéntrate en tu nueva realidad.
Cambia desde hoy, no esperes a mañana.
Construye de acuerdo a lo que deseas, de lo que quieres, de tus posibilidades.
¿Cómo quieres ser en el 2020?
Para cambiar tu situación personal mírate dentro y organiza las estrategias, el plan de acción que te lleve a cambiar todo aquello que deseas.
Haz un acuerdo contigo.
Conócete más. Piensas que te conoces pero no te conoces.
El momento de resetearte, este, es aquél en el que tu deseo de cambio supera al de continuar con la inercia de la vida.
Vivimos a medias. Tenemos mucho que decir, mucho que escribir, mucho que reír y mucho que vivir. A veces parece como que nos conformamos.
Es el momento de marcarte objetivos, de comprometernos con nosotros y con aquellos que nos importan. Es el momento de ser conscientes del presente y planificar el futuro inmediato.
Solo conseguiremos los objetivos si antes los planificamos.
Determina tus objetivos para este año que entra. Objetivos tanto a nivel personal como profesional.
Que el motivo para cumplir todos esos objetivos seas tú.
Haz que este año sea tu año.
Deja de ponerte excusas.

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