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Motivación y fe.

Me peleo cada día,  disciplinadamente, buscando la motivación en mi mismo.
La motivación solo  nos puede venir de nosotros mismos, del interior.
Esa es la diferencia fundamental que existe entre aquellos que consiguen algo, lo que sea, y los que no. Es la diferencia que existe entre aquellos que caen y se levantan una y otra vez y los que se rinden a la primera de cambio. De los que no hacen más que quejarse por todo y los que simplemente avanzan.
Todo es Perseverancia, Disciplina, Confianza y Fe.
Hacer cada día algo que alimente nuestras emociones, que nos genere ilusión para seguir caminando, aunque a veces vayamos siempre cuesta arriba.
Cambiar la percepción de las cosas. Mirar lo bueno en todo eso que aparenta ser negativo.

La fe es esperanza. La fe es motivación. Es energía vital.

Y la motivación tiene que ver con el control de esos pensamientos que se nos escapan.

Damos demasiado poder a esos temas que nos perturban y dejamos que vaguen libremente por nuestros pensamientos dejando chinchetas aquí y allá de nuestra mente.
Lo que no existe en nuestra mente no existe en nuestra vida.
Nos encontramos con aquello que verdaderamente estamos proyectando.
Percibe la vida tal como es. No te dejes llevar por esos pensamientos realmente alborotadores, que te hacen mirar con otros ojos y te sumergen en la negatividad.
Tu Eres. Tu existes. Y Tu Eres Ahora en este instante de vida. Tienes que ser consciente de lo que eres como palanca que te impulsa y motiva hacia aquello que quieres conseguir.

“¿Quién sería yo sin referirme a un pensamiento, sentimiento o emoción que te diga quién eres, que te diga lo que eres?” Adyashanti

Sé tú. Motívate para ser tú, aquello que quieres ser más allá de los pensamientos, las creencias, los valores o lo que piensen unos u otros.
No es fácil estar motivado continuamente. No es fácil hacerlo cuando parece que los cielos, día a día, amanecen grises con esas nubes mirándonos y dispuestas a romper el silencio con truenos y relámpagos.
No hay que rendirse nunca. Hay que seguir intentándolo siempre.
Si subes una montaña lo normal cuando llegues arriba es que veas una mas alta y quieras subirla también, con las dificultades que ello entraña. Desde luego si te quedas abajo, parado, por miedo, jamás podrás disfrutar de la alegría del esfuerzo, de la recompensa de esa luz que está más allá de las nubes.
Todos cometemos errores, pero lo más importante es aprender siempre de ellos.
La fe no nos soluciona nuestros problemas en el instante, pero sí nos ayudará a que todo sea más fácil.
Los momentos difíciles te hacen fuerte. Mantener La Paz, tratar de buscar la tranquilidad y el reposo.
Tener Paz en medio de la tormenta. Tener Paz aun cuando las cosas no salen como queremos.
La vida está llena de molestias de las que nunca nos podremos liberar. Cambiemos nuestra perspectiva y encontraremos la Paz.
Si no podemos librarnos de nuestros problemas utiliza la fe para mantenerte en calma en medio de ellos y de ahí obtendrás la motivación suficiente para que cada día se convierta en una ilusión, en un peldaño más para llegar a dónde quieres llegar.
Siempre nos encontraremos con problemas o desafíos. Cuando estos pasan habrá otros, y luego otros. Como habrá una montaña más alta cuando llegues a la cima de la que escalas ahora. Por eso es esencial, tan importante, cambiar el punto de vista, la perspectiva y no permitir que nada te perturbe.
Hay cosas que no se pueden cambiar, como el otoño, como la lluvia, como esas circunstancias que nos vienen en el camino, con lo que no podemos vivir continuamente envueltos en una frustración, molestos o preocupados. Calma.
Con calma se llega más, se hacen más kilómetros y damos pasos más seguros.
A cada paso que demos debemos acercarnos más a nosotros mismos y alejarnos de ese ego que nos acompaña y busca apoderarse de nosotros, que nos arrastra a la desilusión y al bloqueo mental. Tu motivación está dentro de ti, buscaba, está ahí en ese poder que cada uno llevamos dentro.

“Puedes esclavizar a un cuerpo, pero las ideas son libres, y no pueden ser aprisionadas o limitadas en modo alguno, excepto por la mente que las concibió. Pues ésta permanece unida a su fuente, que se convierte en su carcelero o en su libertador, según el objetivo que acepte para sí misma.” UCDM

Motivación, tú motivación. Vitalidad, compromiso de perfección en esa línea marcada que sin duda te llevará de dónde estás a donde quieres ir.

Entender lo que vemos, aceptarlo y de ahí transformarlo. 

Decía Pablo Neruda que “la clave de tu presente está en tu pasado, como la clave de tu futuro está en tu presente.”
No dejar de caminar aunque a veces nos adentremos en tormentas. Confianza y fe. Compromiso con nosotros y lealtad al propósito que nos marcamos.

No intentemos cambiar el mundo, cambiemos la percepción que nosotros tenemos del mundo.

La fe y la confianza es la gasolina para el camino, para subir la montaña: la motivación.
No pares, motívate para vivir. Si paras, si no tienes esperanza, si te paralizas, si te acomodas o bloqueas, nada cambiará y te quedarás donde estás.
El Milagro existe, está en ti, dentro de ti. Ve a por él.

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