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Hoy es siempre Todavía.

Parece que el invierno se está dejando notar en este inicio de primavera. Lluvias y frío, aunque de vez en cuando soleado, nos acompañan en los últimos días. 

Parece, también, que hemos superado los problemas de garganta con los que iniciamos 2018. A base de limones con agua caliente y esas cariñosas hierbas de frutos rojos e hibisco. En estas estaciones frías ponemos a prueba nuestras defensas que, normalmente, descuidamos hasta que nos dan el susto.

Me doy cuenta de lo diferentes que somos las personas, incluso aquellos que portamos o nos mueve la misma sangre. Lo que engrandece el universo nuestro es eso, la diferencia. Cómo a unos nos gustan más unas cosas y a otros otras.  Tal vez lo esencial de una vida sea eso, marcar la diferencia y no buscar nunca comparaciones. Esa tendencia humana a la comparación termina por generar problemas diversos o frustraciones evidentes.

Ser uno mismo, con nuestras diferencias, es algo extraordinario.

Estar satisfecho con lo que se es y se tiene, al igual que con lo que no se es o no se tiene. 

Si no se está satisfecho es que no tienes un estado de felicidad, luego entonces, cambia.

La felicidad son todos esos momentos que vas acumulando en una dirección; la felicidad es la dirección, la dirección adecuada para ti, la que te impones y no la que te viene impuesta por los demás.

La satisfacción te la da la sabiduría.

Ilusionarte cada día, para ir en la dirección, te hace despertar, levantar y caminar.

Y cada día es uno diferente porque el tiempo es presente, es el instante y es cuestión de vivirlo intensamente y no tratar de alargarlo extensamente dejándolo de vivir.

Y cada uno lo hace como quiere, como le da la real gana hacerlo.

Solo es realidad el presente, el ahora y lo que cada uno haga con su Ahora.

Hoy es siempre Todavía.

Hoy es levantarte y vivir, despertarte y aprender a escuchar esa voz que nos acompaña siempre pero a la que negamos la escucha. Es la voz de nuestro Alma.

Parar, recogernos a pensar. El invierno es tiempo de recogimiento, de limpieza del alma, de abrir las ventanas y sacudir de las pestañas esas emociones negativas.

La vida es algo extraordinario. Nuestro principal reto es dejar de tener miedo y dejarnos llevar por la oportunidad del día a día, como sea y venga, como vaya y quiera.

Somos en parte culpables de todo lo que nos haya ocurrido hasta hoy; somos responsables de todo lo que nos sucede. Pero como decían mis amigos los estoicos, debemos aprender a dejar pasar y no sufrir por aquello que no está bajo nuestro control y ser responsables de lo que sí podemos: Nosotros.

¿Cómo? LiderándoTe.

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